Procesiones

marzo 23, 2008 at 8:59 pm (Divagando, Miscelánea)

Hoy se acaba la Semana Santa. Igual que siempre. Domingo por la tarde noche y aún no he visto ninguna procesión. Salvo la que hice el viernes por la noche, ya casi sábado por la mañana, de la discoteca a mi casa. Aunque si lo miramos por el lado bueno, la Macarena si la ví. En realidad la canté, la bailé y la escuché, pero verla, lo que se dice verla, no la ví. Saetas… saetas cantamos entre todos, al menos saetas nocturnas y hay que reconocer que la que mejor se nos da es la del chikilicuatre, que poco a poco ya me va saliendo hasta el robocop.

La penitencia de estos días la han hecho mis pies, maltrechos y doloridos, que ya no estaban acostumbrados a estar tanto tiempo de pié, aguantando a todos los cofrades eventuales que venían a comer y a cenar… Yo creo que se pusieron todos de acuerdo y organizaron la procesión del encuentro en mi pueblín, porque tanta gente no es ni medio normal. Eso sí, todos una panda de pecadores, que no veais, el día de Viernes Santo, no comió pescado ni uno. Venga jamón y venga lomo y venga carnaza fuera la hora que fuera.

Capirotes, los justos, más bien tontos de capirote diría yo. Que después de toda la noche de cachondeo y con una nevaduca guapa, todavía quierren arrancar el coche y subir a sus respectivos pueblos a dormir la mona. Alcohol, coche, sueño y nieve, mala mezcla.

Y claro, acabamos Semana Santa con temporal de nieve. Tanto decirlo el Telediario para 15 cm de nada. Eso sí, desfile de coches, cada uno a su casa, que la nieve asusta… tanto o más que ver como resucitó uno que todos sabemos hace más años que la pana.

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Usos alternativos…

octubre 31, 2007 at 9:56 pm (Miscelánea, Un poco de todo)

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No tengo coche

junio 11, 2007 at 1:08 pm (Miscelánea)

Hace diez días tuve una entrevista de trabajo para entrar a formar parte de una renombrada e importante entidad bancaria, eso sí, de forma temporal. Tres meses para cubrir las vacaciones de los empleados y luego, palamadita en la espalda y hasta el verano que viene si es que “tengo suerte”. Evidentemente para cubrir una vacante de esas características me pedían movilidad. Y la señorita que me hacía la entrevista me hace la tan temida pregunta:

Ella: ¿Tienes coche?

Yo: No

Ella: ¿Por qué?

Yo: Porque no puedo pagarlo

Ella: Puedes optar por comprarte uno de segunda mano.

Yo: Es que también hay que pagarle….

Encima me dice que eso va a suponerme un pequeño handicap a la hora de buscar empleo porque la movilidad es muy importante, como si no lo supiera. Y yo empiezo a resoplar y empiezo a preguntarme cuál es la parte de mi curriculum que no ha entendido, porque pone claramente que soy estudiante de último año y que mi experiencia laboral se basa en la hostelería de forma eventual y en dar clases particulares algún verano. Y con eso, una no se puede comprar un coche, ni de primera, ni de segunda, ni de última mano.

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