Preparativos

abril 2, 2008 at 10:12 pm (Divagando)

El día doce estoy de boda. ¡Qué bien!… No tan bien. ¡Qué de pasta! eso es más acertado. Total, que llevo más de un mes más pesada que una vaca en brazos por la dichosa boda. Lo primero que planeé fue ponerme a dieta un par de semanitas para irme a comprar un vestido con un par de kilos menos. Error. Como siempre, ni puñetero caso. He cabido en un vestido chulisisisisísimo que es palabra de honor (¡¡flipa!!), así que no hay dieta. Qué felicidad, que peso que me he quitado de encima.

Bueno, ya tengo vestido, ya tengo zapatos, pues entonces vamos a la peluquería diez días antes para cortar y teñir un poco el pelo, que el chal es blanco roto, y como sude un poco en la boda, me van a caer goterones color tinte de la cabeza y le voy a poner perdido. Al salir, me doy cuenta de que me han cortado mucho, y me reafirmo ahora que he sufrido al ver como me sale mi rizo después de lavarme el pelo. Una hora de secador por cada lavado. Con dos arielitas de suavizante claro…

Bueno, y el preparativo más importante. No me pega nada lo sé, pero alguna vez tenía que ser la primera. Llevo ya siete sesiones de solarium. Como diría en mis mejores tiempos, no se lo ha creído nadie nunca. Resultados, pues tengo muchas pecas… Vamos, que si se alinean los planetas, me pongo con la luz indicada, con una camisa de un color fuerte, dos botes enteros de maquillaje y el pelo hacia la cara, igual la nariz se me ve un poco morena. Miento, roja, porque claro, hay que eliminar los puntos negros…

Al empezar me comentaron que como por lo menos hacía un año que no me daba el sol en el cuerpo, quizás notara que iba un poco despacio. Mi pregunta es, si alguien a quien no le ha dado el sol en un año necesita diez sesiones, a mí que lleva sin darme el sol diez, ¿necesitaré cien?… Vamos que ya no tengo tiempo de darme más. Gastaré las diez para que no me remuerda la conciencia por tirar el dinero, pero ya he perdido la esperanza…

Sólo me queda un consuelo… La boda es de tarde, y después de un par de copas ya llevaré el chal enroscado a la cabeza y me dará igual casi todo. Porque no olvidemos, que aunque la mona se vista de seda….

Permalink 3 comentarios

Procesiones

marzo 23, 2008 at 8:59 pm (Divagando, Miscelánea)

Hoy se acaba la Semana Santa. Igual que siempre. Domingo por la tarde noche y aún no he visto ninguna procesión. Salvo la que hice el viernes por la noche, ya casi sábado por la mañana, de la discoteca a mi casa. Aunque si lo miramos por el lado bueno, la Macarena si la ví. En realidad la canté, la bailé y la escuché, pero verla, lo que se dice verla, no la ví. Saetas… saetas cantamos entre todos, al menos saetas nocturnas y hay que reconocer que la que mejor se nos da es la del chikilicuatre, que poco a poco ya me va saliendo hasta el robocop.

La penitencia de estos días la han hecho mis pies, maltrechos y doloridos, que ya no estaban acostumbrados a estar tanto tiempo de pié, aguantando a todos los cofrades eventuales que venían a comer y a cenar… Yo creo que se pusieron todos de acuerdo y organizaron la procesión del encuentro en mi pueblín, porque tanta gente no es ni medio normal. Eso sí, todos una panda de pecadores, que no veais, el día de Viernes Santo, no comió pescado ni uno. Venga jamón y venga lomo y venga carnaza fuera la hora que fuera.

Capirotes, los justos, más bien tontos de capirote diría yo. Que después de toda la noche de cachondeo y con una nevaduca guapa, todavía quierren arrancar el coche y subir a sus respectivos pueblos a dormir la mona. Alcohol, coche, sueño y nieve, mala mezcla.

Y claro, acabamos Semana Santa con temporal de nieve. Tanto decirlo el Telediario para 15 cm de nada. Eso sí, desfile de coches, cada uno a su casa, que la nieve asusta… tanto o más que ver como resucitó uno que todos sabemos hace más años que la pana.

Permalink 2 comentarios

Mes y medio casi dos.

febrero 3, 2008 at 10:55 am (Divagando)

Supongo que hay un momento que atraviesa todo bloggero en el que reálmente, no sabes sobre qué escribir, ni si lo que escribes le interesa a alguien, y sobre todo no sabes si gusta o no gusta. Etapas de sequía o crisis literarias… Así que, mes y medio sin actualizar mi blog, y bueno, eso contando con que mis últimas aportaciones tampoco son gran cosa. Y si yo que no soy escritora me bloqueo, cuando le pasa a algún literario… qué desesperación, ¿no?

En fin, que éste mes y pico, han pasado cosillas impotantes, el árbol por primera vez en casa, sólo me queda una para acabar la carrera, coche nuevo, y lo que me hace más adulta… préstamo nuevo. Vamos que podría haber escrito sobre ésto tranquilamente y casi toco a tema por semana, pero…

Es entonces cuando me acuerdo de un post de C-18, en el que se preguntaba sobre los motivos que le llevaban a ella a escribir un blog. Y bueno, creo que yo ya sé los míos. Escribo un blog para que mis amigos, mil colegas y mis coleguillas sepan los acontecimientos un poco relevantes de mi vida y mi opinión sobre algunos temas. Claro, si el fin es que sepan acontecimientos y no actualizo con asiduidad… va a dar lo mismo.

Y entra en juego otro factor, el mail o el teléfono. Más o menos a todos los tengo informados, vía correo electrónico o móvil. Error. Te contradices. Ya lo sé. Tampoco hay que ser muy listo para darse cuenta del verdadero motivo de la falta de novedad en mi blog. Lo de la sequía… le vamos a dar un 50%. ¿Entonces qué es?. Facilísimo. Pereza.

En fin, que vaya rayada para decir que soy una vaga.

Permalink 4 comentarios

¿Igualdad?

noviembre 26, 2007 at 11:44 pm (Divagando)

       Desde que me inicié en la blogosfera tuve muy claro (tomando el verbo tener en pasado acabado ya…) que no iba a hablar sobre fútbol ni sobre política. Otra vez que no cumplo mis promesas. Creo que ya he aguantado bastante. Todos los días, sobre las diez de la noche leo el periódico digital y raro es el día que no encuentro alguna novedad que no pueda comentar por aquí, pero tampoco es plan de aburrir marear al personal…

       Bien es cierto que hoy pensaba comentar algo sobre el concierto del Boss que debió ser único y poner un video de youtube  con un clásico de este gran maestro, pero no me ha dejado el nervio.  El tema es que he escuchado esta mañana en la radio que el PP iba a bajar los impuestos a las mujeres. Aviso, que no he profundizado en la noticia, no se más que la frase que os he puesto y puedo estar equivocándome con una probabilidad que pase del cien por cien tranquilamente.

        Y claro, mi pregunta es ¿cómo es que si nos estamos esforzando por una igualdad entre sexos ahora tomamos la medida de  reducir los impuestos a las mujeres? ¿Eso no es discriminación? Y muchos de vosotros pensareis que claro, en igualdad de condiciones laborales, por regla general las mujeres cobran menos que los hombres. Y yo en eso estoy de acuerdo. ¿Pero no sería más inteligente, y más cocherente con una política de igualdad equiparar los salarios hombre y mujer y dejarnos de politicas que discriminen, ya sea negativa o positivamente a uno de los dos sexos?

         Quizás sea muy dura de mente o es que llegué tarde el día que se repartió la inteligencia, pero no acabo de verlo.  Y claro, cuando lo comentas encima oyes frases del tipo: “tú calla que eres mujer y vas a pagar menos impuestos que yo“… En fin, que tanta igualdad, tanta igualdad y a la hora de la verdad seguimos proponiendo medidas que no llevan a ningún sitio.  Y ahora voy a dejar de escribir porque me estoy encendiendo. Por eso no quería yo hablar de política. En fin….

Permalink 2 comentarios

Acostumbrarse

octubre 21, 2007 at 8:59 pm (Divagando)

Y volvemos a las antiguas rutinas, pero esta vez fuera de mi casa de estudiante (que no pensaba yo que iba a echar tanto de menos), y acomodada en mi casa paterna. Ahora tengo nuevos cometidos, tengo que estar pendiente de cuando echan las series que me gustan para descargármelas, tengo que mirar de vez en cuando las novedades musicales, y es que ya no tengo a Elros a mano ni a la (los) que lo manejaba como que fuera una prolongación de su mano.

La verdad es que aún tengo la sensación de que estoy en casa un poco de prestado, casi estoy esperando a que se acabe el verano y volverme otra vez para la ciudad de la que tanto he renegado en tantas ocaciones, pero de la que tanto me acuerdo, no por la ciudad en sí, si no por la gente de la que me he rodeado estos años.

Y es que en casa, bueno, no tengo mala relación con mis padres, no me controlan ni me piden explicaciones a todas horas, pero tengo continuamente la sensación de estar fuera de mi sitio. Quizás sea por las riñas infantiles con mi hermana, o por el aburrimiento de no tener nada que hacer en mi tiempo libre, que estoy deseando que llegue el lunes para ir a trabajar.

No os lo vais a creer, pero aunque mi trabajo me encanta, me llena y me motiva, echo de menos el ir a clase. No por las clases si no por el ambiente tan distentido y tan sanote que teníamos en el grupillo de la facultad. Cuántas veces me teletransportaría para tomarme un cafetín en su compañía…

Sólo hay algo que lo hace todo infinitamente más llevadero, y son las charlas con mi árbol en horario nocturno y a golpe de skype. Afortunadamente es algo que no ha cambiado aunque haya vuelto al pueblín.

Permalink 3 comentarios

Domingos.

septiembre 6, 2007 at 12:23 am (Divagando)

Desde que tengo uso de razón recuerdo pocos domingos que me hayan gustado. Y de verdad, son un asco. Cuando estás fuera de casa, porque el domingo es el día de irte, porque has salido la noche antes, porque estás de resaca y no has dormido las horas suficientes y sobre todo, porque el tren de los domingos es el más incómodo de la semana. Nunca hay nada demasiado interesante que hacer. Una tarde normal de invierno en casa en el pueblo consiste en ver el hormiguero, ducha y luego a tomar algo con los colegas o la familia. Cuando vivía en Valladolid eran un poco diferentes…

Si has estado acompañada el finde, el domingo llega la despedida, con el consiguiente nudo en la garganta, con las lágrimas a punto de caramelo, la voz entrecortada, y esa horrible sensación que nos dejan las despedidas a las ocho y media de la tarde en la estación de autobuses. Llegas a casa y no sabes ni qué hacer y decides meterte en la cama lo antes posible, deseando dormirte pronto para que llegue el lunes.

Y… ¿Qué pasa los domingos que estás en la ciudad y no estás acompañada? Esos, esos son los peores de todos. Cinco y pico de la tarde, llamada de rigor para quedar para ir al cine o a jugar a algún juego o a ver un película a casa de alguien o cafecito o lo que cuadre. Ducha y a la calle. Y es cuando te encuentras con la invasión que te pega en la cara como una bofetada, pero además de las que pican. Toda la calle está llena de parejas. Pero de todas las edades además, y todos los que se cruzan contigo parece que te miran y piensan “pobrecilla, va sola un domingo“. Se dan besos por la calle, van agarrados de la mano, se acarician y los más valientes se tocan el culo. Yo que salía de casa dispuesta a pasar una buena tarde de domingo y el mundo entero parece recordarte que tú no tienes a nadie ese día con quien salir de la mano, tocarle lo que haga falta e ir al cine a ver la peli de turno.

Y ya la bofetada se convierte en puñetazo en el estómago si hablamos de ir a un centro comercial o a un centro de ocio o derivados. Y es que no hay nada mejor en un domingo, que estar en el cine intentando concentrarte en la película, escuchar todo el tiempo ruido de besos, pensar que son los de delante, darte cuenta de que también son los de atrás, que la de la derecha mastique palomitas con la boca abierta y a la izquierda esté C que se está riendo porque otra vez elegimos la peor película de toda la cartelera.

Quizás algún domingo de estos consiga tener una tarde romántica con el árbol, pero no pienso salir de casa.

Gracias a M. por sacarme el tema que me dió la idea en nuestro recorrido jaulario-casa.

Permalink 1 comentario

Hablaría = hablara + hablase

agosto 24, 2007 at 8:50 pm (Divagando, Un poco de todo)

Hablo mal. Soy la, le, y loísta. No conjugo los verbos en el tiempo que debería. Que si es acción inacabada es compuesto y si no es imperfecto y pluscuamperfecto pasado condicional compuesto de subjuntivo y todo ahí mezclado. Vale. Es cierto, pero no me gusta que me lo digan. En mi zona se habla así, y aunque sé que está mal, a mí me gusta. En Valladolid, por ejemplo, en vez de decir “me he dejado la cartera en casa” o “lo he tirado” dicen “me he quedado la cartera en casa” o “lo he caído” y se supone que es donde mejor castellano se habla…. [mode sarcasmo off] Los catalanes, a todos los nombres propios les añaden un articulo, tipo la Montse,el Jordi… etc… Bueno, que ésta es una manera de decir que no habla correctamente ni el apuntador, (si es que el que no se consuela es porque no quiere).

Dejando a un lado el uso correcto del lenguaje, nos centramos en aquellos que confunden las palabras, aunque no es una confusión propiamente dicha… Me explico, los que están fatal porque les dá un síncome en vez de un síncope (que digo yo que sea por hambre), aquellos que pegan con sotítes en vez de usar el loctite de toda la vida, lo que se ponen yademas en la cabeza en vez de usar diademas como todo hijo de vecino, los que comen sobados, y los tienen el bacalado como pescado preferido, que personalmente es mi preferida. Las que son más de dominio público son las cocretas supliendo a las deliciosas croquetas de toda la vida, esas que nos comemos en la pistina ¿o era piscina? Y casi se me olvida todo un clásico… El endredón con el que nos tapamos las frías noches de invierno…

Y todo ésto centrándonos sólo en el castellano hablado… De las faltas grabísimas gravísimas de ortografía nadie está libre de pecado, y eso que los últimos de la vieja escuela (más conocidos como la generación del ochenta), no aprendimos a escribir mandando sms… La que nos espera…

Permalink 3 comentarios

Otro más…

julio 31, 2007 at 10:15 pm (Divagando, Sobre mí)

Hace unos días volví a cumplir años. Joé… qué mal suena… el caso, es que no tuve el movil conmigo más que un rato por la tarde por motivos de curro y luego me fuí a cenar con la familia a un pueblito encantador en el que no hay cobertura. El tema no es contaros el día entero, si no lo que pasaba por mi cabeza cuando ví a las siete de la tarde que tenía dieciocho llamadas perdidas, y mogollón de mensajes. Sonrisa de oreja a oreja claro… Cuando acabamos de cenar y mi móvil fue recuperando la cobertura, me empezaron a llegar mensajes… Y claro, su correspondiente sonrisa de oreja a oreja de nuevo.

El caso es que yo presumo de olvidarme muy pocas veces de los cumpleaños (por no decir casi ninguna) y estuve pensando sobre la importancia de una felicitación. A todos nos encanta que todo el mundo se acuerde de nuestros cumpleaños, al menos la gente que nos rodea, y además, no me pregunteis porqué, pero yo le doy especial importancia. Así que bueno, a los que no pudisteis hablar conmigo ese día pero lo intentasteis, que sepais que lo sé, que estuve muy muy liada, además era Santa Marta, la patrona de los camareros, un oficio que sigue siendo mío, al menos los fines de semana, así que lo celebré por partida doble.

Y ya que estoy, hablemos de regalos. Recibí el regalo más bonito y más original que he recibido nunca, de la persona que menos me lo esperaba. Alguien que me alegró el día, aunque estuviera llorando antes hora y pico de lo que consiguió emocionarme. También mil gracias a mi familia, que me regaló un bono de solarium… Así me ven ellos, pálida como la leche, ahora creo que me intentan convertir en cola cao… Aún así yo seguiré fiel a mis principios de esconderme del sol en verano, que ya no se lleva…

Permalink 2 comentarios

Horóscopo

junio 27, 2007 at 5:54 pm (Divagando)

Yo soy leo y según mi horóscopo soy una persona que se rige siempre por el corazón y no conoce la venganza, frecuentemente generosa y que a priori no pienso mal de los demás, soy buen jefe, mi capacidad de liderazgo me puede convertir en una tirana y encima no soy fiel. Y digo yo que claro, todos los que hemos nacido en pleno verano y somos Leo somos iguales, e igualmente jefes y tiranos. Creo que no hay tantos puestos de jefe como leo somos en el mundo mundial…Y leyendo las características personales que definen a cada signo del zodíaco nos encontramos con los géminis, que tienen doble cara, y así hasta completar los doce signos.

Luego está la numerología, que te define como eres en función del número que te salga sumando los dígitos de tu día, mes y año de nacimiento. Valiente tontería. Claro que según los números, yo soy más parecida a uno que haya nacido veinte años atrás a uno que haya nacido en el mismo sitio, pero un día antes que yo. Luego ya tenemos que si el tarot, que si el horóspoco chino, el celta y la madre que lo trajo.

Cada vez que abro un periódico, casi lo primero que miro es el horóscopo, y cierto es que nunca nunca se cumple lo que cuenta que me va a pasar ese día. Si dice que tengo un día maravilloso de salud, pues ese día me duele la cabeza o el estómago… y si no me pasa nada me caigo y me duele una pierna… Que hoy tengo un día amoroso al máximo, pues ese día bronca, y además no falla. Y cuanto mejor y más cariñoso me diga que voy a tener el día más gorda es la bronca. Pero además comprobado. Que hoy va a ser un día productivo en lo laboral… ese día ni estudio, y si tengo un examen le suspendo. Total, que conmigo no acierta ni a tiros.

Llegados a este punto, ya no me creo lo que dice. Eso sí, lo miro casi todos los días esperando que me diga que voy a tener un día horrible. Y justo el día que me dice que voy a tener mucha fortuna, ese día aprovecho y hago la primitiva. ¿Será por eso por lo que nunca me toca?

Permalink Dejar un comentario

De vuelta

junio 26, 2007 at 4:39 pm (Divagando, Sobre mí)

Acabó el curso escolar y ahora toca lo complicado, volver a casa. En mi caso, vuelvo a casa no por un verano, si no por algún tiempo más porque me han hecho un contrato de trabajo por seis meses con opción de ampliación si la cosa va bien.

Y la verdad es que estoy muy contenta, es el trabajo que quiero, en la empresa que quiero y a veinte minutos en coche de mi casa… Aquí llega el problema, no se si volver a casa es lo que deseo ahora mismo. Tengo muy buena relación con mi familia, y además me gusta estar con ellos, pero hace muchos años que vivo en una ciudad mediana y el comenzar a acostumbrarme a vivir en un pueblo pequeño me asusta.

La única verdad de todo ésto es que tengo miedo al cambio, a no ser capaz de acostumbrarme a ésto de nuevo. Y lo más importante, me da miedo perder a la gente que me ha acompañado durante mi andadura en la ciudad, y no me refiero sólo a mis amig@s precisamente. Tengo miedo a que la distancia haga de las suyas.  Debo ser una miedica

Permalink 4 comentarios

Next page »