Halloween

octubre 30, 2012 at 9:06 pm (Un poco de todo)

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Y tú, ¿en qué fase te encuentras?

marzo 24, 2012 at 1:44 pm (Un poco de todo)

Yo soy de color verde….
Y tú, ¿en qué fase te encuentras?

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Refranero Popular

marzo 17, 2012 at 12:07 am (Un poco de todo)

En Cervera, cuando en marzo mayea, en mayo, junio, julio, agosto y septiembre hace un frío que jode…

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Regresos

marzo 14, 2012 at 9:55 pm (Un poco de todo)

Después de una larga temporada, he decidido que lo mismo vuelvo a escribir, de manera esporádica, o mejor dicho, cuando me apetezca o cuando tenga algo importante que decir entre trabajo y trabajo.

Todos seréis bienvenidos, y por supuesto se admiten críticas, que de todo se aprende, y de eso, pues más.

¡¡ Hasta luego !!

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Pánico

junio 22, 2010 at 12:06 am (Un poco de todo)

Sábado 19 de junio de 2010, 15:07 pm. Mercadona Miramadrid de Paracuellos del Jarama.

Sólo estaba intentando comprar algo rápido para comer  intentando no tardar demasiado, cuando me enfrenté a una de las situaciones más significativas que le ocurren a una persona humana. Deambulaba por los pasillos inapetente pero con hambre, sin saber qué comprar y sin imaginarme lo que estaba a punto de suceder, con una crema hidratante para hombre en la mano derecha y la cesta casi vacía en la mano izquierda. Cuando, en medio del pasillo, bajé la cabeza y me quedé paralizada.

Ahí estaba. Me miró. Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Como la sacudida eléctrica que me regala el Katicar cada vez que me bajo y me calambrea sin piedad. Aún hoy se me erizan los pelillos del brazo cuando recuerdo ese difícil momento. Os juro que traté de esquivarla con la mirada, e incluso giré el cuello sin miedo a los efectos de la contractura que me estaba buscando tratando de evitar que me encontrara, pero tan poderosa como el ojo de Mordor, me encontró y no tuve escapatoria. Creo que hasta me guiñó la muy cabrona.

La puse en la palma de mi mano y con los dedos pude apreciar la suavidad de su tacto, en armonía con su color brillante pero muy discreto.  La coloqué con mimo y delicadeza en el cesto y me acerqué a la caja. No quería seguir mirando. Algo en mí sabía que nada volvería a ser como antes.  El principio del fin había llegado.

El sábado pasado compré por primera vez en mi vida un contorno de ojos.  Si es que, ya lo dice mi padre, “Con la edad los cuerpos se estropean”…

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Gran descubrimiento…

junio 9, 2010 at 9:34 pm (Un poco de todo)

Como alguno de vosotros sabe,  de vez en cuando doy clases a un nenu del pueblo de al lado. Ahora, como se acaba el curso, pues un poco más a menudo, porque hay que apretar, pero bueno.

Ayer, cuando acabamos de repasar áreas de polígonos, el niño me dijo que le tenía que echar una mano con la flauta, ya que había aprobado el examen escrito, pero se tenía que aprender una canción con la flauta y no se le daba bien. Le dije que yo no sabía flauta, pero que podíamos mirar la música para ver si conseguíamos algo. La canción en cuestión es la de Indiana Jones.

Cuando estaba en el colegio y nos ponían mandaban tocarla, es que era un desastre. Me escudaba en que la flauta era vieja y no sonaba bien, pero la verdad es que era un verdadero zote y metía unas cencerradas muy curiosas.

Total que me pongo a leer la partitura y…. los primeros compases bien, pero en momento que empezaron las notas agudas, me di cuenta de que sólo sabía tocar una escala con la flauta. Y necesitaba dos… Y como hay que pensar rápido, mientras el niño destrozaba los dos primeros compases, me puse a buscar las escalas del fatídico instrumento en internet.  A la tarcera va la vencida… lo encontré.  ¡¡ Es por atrás !!

Sin que malinterpretéis, la flauta tiene un agujero detrás que sirve para muchas cosas. Toda la vida preguntándome para qué servía y resulta que es multifunción. Nunca un agujerín había dado tanto de sí… Además depende de si lo tapas entero o la mitad suena de una manera u otra. No sabía yo que una barrita con bujeros y  llena de babas podía dar tanto juego…

Estoy maravillada con la flauta. Después de tantos años, he conseguido mirarla de otra forma… Y sobre todo estoy maravillada con internet.  Katia 0 – Google 1

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Señoras, el corto

abril 13, 2010 at 9:20 pm (Un poco de todo)

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Lo más “freak” de Lost

abril 4, 2010 at 5:46 pm (Un poco de todo)

¡¡¡¡Lo quiero de politono!!!!

Gracias Garo.

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Veremos a ver lo que sale…

marzo 8, 2010 at 10:30 pm (Un poco de todo)

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Bienvenidos a la república independiente….

enero 25, 2010 at 10:46 pm (Un poco de todo)

… de la banda magnética de las tarjetas de crédito y las colas de Ikea.

Hay que ver qué cosas nos pasan con las tarjetas de crédito… Todo por no mirar el saldo antes de ir a comprar….

El sábado pasado me fui de compras. He encontrado mi sitio para ir de compras. Nada de Gran Vía, ni Calle Santiago, ni Calle Mayor ni ninguna calle. Yo soy más de Alcobendas. Un gran centro donde tienes de todo.

Bueno, pues tenía que ir a Ikea para comprar unas historias que me había encargado mi hermana. Eran las 11 de la mañana aproximadamente cuando el árbol me dejó en la puerta de salida del gigante sueco, en su afanado intento de buscar aparcamiento.  Como sólo iba a por dos cosillas y no me iba a entretener, entré por la salida y fuí haciendo el recorrido de las flechas del suelo a la inversa. No tardé demasiado en encontrar las cosas y fui hacia las cajas. Las primeras estaban hasta la bandera y avancé un poco más para ver si las últimas estaban mejor.

Bingo. Ví una caja en la que había una pareja con un bebé y con una sonrisa triunfal me coloqué detrás de ellos. La cajera comenzó a pasar sus cosas por caja mientras yo me dedicaba a sacar la lengua a la niña y a hacerle muecas. A la hora de pagar, le dan la tarjeta a la cajera. Como eran ciudadanos del mismísimo extranjero, les pidió el pasaporte. Tres horas y media hasta que la chica lo encuentra en su megabolso.  Error.  La tarjeta no pasa. La chica mira al chico con los ojos tan abiertos que parece un dibujo animado. La cajera vuelve a pasar su tarjeta. Error de nuevo. Se ponen a hablar en Inglés. Mientras, yo también pensaba en inglés. Fuck, fuck, fuck.   Ella le dice a la cajera que “No cash”. La cajera le mira al chico y le pide otra tarjeta. El chaval  reacciona y saca una suya. Otra vez a buscar el pasaporte. Otras tres horas y cuarto mareando el bolso. Yo mientras sigo pensando en inglés. Ha habido suerte, esta sí pasa. Lo de cuando la cajera le pregunta el código postal al maromo no lo cuento….

Levanto la vista y veo salir a los que estaban detrás de mí buscando caja y se quedaron en una de las que yo me fui. Parecían tan felices…

Y al final, se cumple la teoría de un colega mío. Te pongas en la caja que te pongas, al final siempre tardarás tú más que el resto.

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