7 consejos para dormir bien
- Mantener el dormitorio oscuro, ventilado y en silencio. Lo de oscuro es único que cumplo, por que lo del silencio…. Si es que me duermo viendo la tele…
- Utilizar la habitación sólo para dormir, sacar el televisor, la computadora y el teléfono. Claro, y entonces me quedo sin habitación. Con lo que me gusta ver la tele en el pc y hablar mientras por el skype…
- No consumir café, te o refrescos con cola en la segunda mitad del día. Evitar cenas abundantes. La cena es mi comida más fuerte del día, y si puedo sobre las ocho de la tarde me tomo una coca cola con mucho hielo.
- En lo posible descartar la siesta. No se lo ha creído nadie nunca. La siesta es uno de los mejores momentos del día y con eso no se juega.
- No fumar ni beber alcohol dos horas antes de irse a dormir. El alcohol tiende a producir insomnio en la segunda mitad del sueño. Jajajajajajajajajajaja, [mode sarcasmo on] ésto lo cumplo todos los sábados y muchos muchos viernes [mode sarcasmo off]
- No hacer ejercicio intenso tres horas antes de acostarse o más tarde de las 18h. De verdad de la buena que este apartado lo cumplo a rajatabla. Me cuesta horrores no irme a correr media hora a fondo todos los días más tarde de las seis, y antes os juro que no puedo… En fin, hasta dormir es sacrificado.
- No quedarse en la cama si no se logra dormir. Levantarse y leer o dar un paseo y volver a la cama sólo cuando se sienta la necesidad de dormir. Y los paseos a las cuatro de la mañana en enero son lo mejorcito que hay para conciliar el sueño…
Después de leer estos consejos, lo que no entiendo es como duermo algo… ¿Sabéis lo que haría yo para dormir bien? Una ducha con agua caliente, media horita de sofá en la mejor compañía y luego a disfrutar un poco del árbol en una cama de 1.50 mínimo. Luego seguro que se duerme de lujo y nos dejamos de tantas memeces….
Pantano de Ruesga
Anoche cuando me metí en la cama pensaba que hoy dormiría hasta las doce de la mañana por lo menos. Pues no. A eso de las diez y poco me fuí al pantano de Ruesga. Y para que veais lo que sentí y lo que disfruté, os dejo estas imágenes, que sin duda agradecereis los que vivais en un ambiente más…. hostil…..
Altavoces para escuchar a los pájaros y a las ranas. Por cierto, llovía.
Teoría de la Barra Fija
El sábado pasado, F. me contó una teoría, yo pensaba que era suya, pero unos días más tarde cuando la pedí permiso para contarla aquí, me dijo que era de Javier Carreño. Voy a ver si soy capaz de explicarla.
La Teoría de la Barra fija es aplicable a todas las relaciones personales, no sólo las de pareja, si no también las relaciones de amistad o las familiares. Esta teoría dice que dos personas tienen que estar separadas por una determinada distancia, la de la barra fija. Así si una de las dos partes se acerca demasiado a la otra, la otra parte se separa, hasta dejar la distancia de la barra fija. Pasa lo mismo si una de las partes se separa. La otra se acercaría hasta que llegamos a la distancia de la barra fija.
Es decir, si una temporada estoy excesivamente cariñosa con el árbol, él cada vez pasa más de mí. Y nos mosqueamos. Mejor dicho me mosqueo. Y la temporada que está él cariñoso, yo estoy más seca. Y aquí lanzo mi pregunta. ¿Tan dificil es llegar al equilibrio en la pareja? ¿Existe un sólo equilibrio en el amor o es una carrera de pequeñas barras fijas que se estiran y se contraen según el momento?.
550 km
Fin de semana complicado. Más de siete horas de viaje para acompañar a alguien demasiado importante para mí en el peor trago de su vida. La amistad es eso, duras y maduras. Se que la ayuda que la puedo dar es más bien nula. Un abrazo quizás sea lo más apropiado. Y eso es lo que hago, aguantar el tipo en un abrazo largo y demsiado triste, escuchando un llanto ronco, roto y desolado.
Es impensable permanecer impasible ante la situación, gente y más gente deambulando por una casa que agoniza cada día, en la que es dificil saber donde está el límite entre ayudar y molestar.
Me siento mal, impotente, ¿Cómo puedes aliviar a alguien en esos momentos? Fácil respuesta, es imposible.
Y ahora, al llegar a casa y no poder estar allí, simplemente acompañando aunque sea en silencio, sin saber ni que hacer ni que decir, me doy cuenta de que vivo en el culo del mundo (como me ha dicho ella muchas veces) y que lo único que me queda es el teléfono. No es suficiente, pero a 550 km es lo único que puedo hacer.
Sé fuerte amiga, hermana. No te des por vencida. Piensa que aunque no pueda estar allí, yo siempre estaré contigo.
La M-40 no es para mí (de momento)
Hace ya casi un mes me fuí a Madrid a pasar el fin de semana a casa del árbol. Y claro, teniendo mi flamante bólido aparcado en la puerta de casa no me voy a ir en Talgo. Desde casi dos semanas antes le hice repetirme la ruta todos y cada uno de los días que hablamos, y alguno de ellos hasta dos (o tres o cuatro) veces… Era fácil, en Burgos voy por la A1, y ya en Madrid M40 hacia el aeropuerto, M40 Zaragoza y luego la segunda salida. Y todo eso sin deciros que ya he hecho esa misma ruta de copiloto por lo menos cinco veces.
Bueno, pues llega el gran día. Salgo de trabajar a las tres de la tarde, me tomo una Cocacola y me pongo manos a la obra. Todo el camino muy bien, a mi ritmo, con el limitador puesto para que no me pille ningún radar, y llego a Madrid. Veo el primer cartel donde pone algo de la M40, pero la salida no me suena, con Alcobendas a la izquierda yo creo que el desvío mío está más adelante. A lo lejos veo un cartel gigante de Porcelanosa, y me suena que otras veces he pasado muy cerca, así que tiro recto. Empieza el acojone. “Ya me he perdido. Si es que soy Idiota, mira que es fácil, ahora sí que la he hecho buena, me voy a tirar dando vueltas hasta las doce de la noche.” En realidad pensé muchas palabrotas, pero queda mal ponerlas aquí…
“¡¡Que no!! ¡¡Que hay un cartel con M40 aeropuerto!! ¡¡No me he perdido!! Pufffff, menos mal… Ahora tengo que estar atenta que el desvío hacia Zaragoza le tengo que pillar, si no la he liado. Venga que es ésta, venga que es ésta…. el capuyo de atrás que ni se mueva que me le meriendo.. ¡Olé!, soy una fiera, ¡¡estoy en la M40 hacia Zaragoza!!!… Pero ¿Estaba tan lejos la primera salida? Mierda, si es que me he perdido casi fijo, todo esto no me suena, seguro que me he ido por la que no es y ya no voy a saber ni dar la vuelta. Espera espera, ese puente me suena, y ahí esta la primera salida, la mía es la siguiente. ¡¡¡Yupi!!!”
Llegué bien a casa del árbol, un viaje de 3 horas y 20 minutos que es lo que se tarda sin correr, Y no me perdí a la entrada de Madrid. Y no sólo eso, es que el domingo tres cuartas partes de lo mismo para salir. Eso sí, esta vez iba dirección Valladolid, y la experiencia fue M40 hasta la A6. Tampoco me perdí.
Ya se que este blog puede sonar a que soy una cateta al volante. Pero el miedo de perderme en Madrid me supera. Lo chungo es que si me pierdo, no se si Alcorcón queda al norte, Colmenar al sur o Algete cerca de Cuenca.
Preparativos
El día doce estoy de boda. ¡Qué bien!… No tan bien. ¡Qué de pasta! eso es más acertado. Total, que llevo más de un mes más pesada que una vaca en brazos por la dichosa boda. Lo primero que planeé fue ponerme a dieta un par de semanitas para irme a comprar un vestido con un par de kilos menos. Error. Como siempre, ni puñetero caso. He cabido en un vestido chulisisisisísimo que es palabra de honor (¡¡flipa!!), así que no hay dieta. Qué felicidad, que peso que me he quitado de encima.
Bueno, ya tengo vestido, ya tengo zapatos, pues entonces vamos a la peluquería diez días antes para cortar y teñir un poco el pelo, que el chal es blanco roto, y como sude un poco en la boda, me van a caer goterones color tinte de la cabeza y le voy a poner perdido. Al salir, me doy cuenta de que me han cortado mucho, y me reafirmo ahora que he sufrido al ver como me sale mi rizo después de lavarme el pelo. Una hora de secador por cada lavado. Con dos arielitas de suavizante claro…
Bueno, y el preparativo más importante. No me pega nada lo sé, pero alguna vez tenía que ser la primera. Llevo ya siete sesiones de solarium. Como diría en mis mejores tiempos, no se lo ha creído nadie nunca. Resultados, pues tengo muchas pecas… Vamos, que si se alinean los planetas, me pongo con la luz indicada, con una camisa de un color fuerte, dos botes enteros de maquillaje y el pelo hacia la cara, igual la nariz se me ve un poco morena. Miento, roja, porque claro, hay que eliminar los puntos negros…
Al empezar me comentaron que como por lo menos hacía un año que no me daba el sol en el cuerpo, quizás notara que iba un poco despacio. Mi pregunta es, si alguien a quien no le ha dado el sol en un año necesita diez sesiones, a mí que lleva sin darme el sol diez, ¿necesitaré cien?… Vamos que ya no tengo tiempo de darme más. Gastaré las diez para que no me remuerda la conciencia por tirar el dinero, pero ya he perdido la esperanza…
Sólo me queda un consuelo… La boda es de tarde, y después de un par de copas ya llevaré el chal enroscado a la cabeza y me dará igual casi todo. Porque no olvidemos, que aunque la mona se vista de seda….
Crónica de una fiesta anunciada
Sábado 29 de marzo. 7:30 p.m. Salimos un rato antes de cenar a tomar unas cañas, que hay que ir abriendo boca. Un par de Nostrum con el estómago vacío se notan, así que cuando llegué a casa sobre las nueve menos veinte ya iba un poco alegre. Y llegó el tan esperado momento. Nueve y cinco de la noche cuando llego a la Ruina, y están ya algunos esperando. ¿Un lambrusco? No seré yo la que diga que no. Mientras acabamos de esperar a que llegue la gente nos vamos a ver el i30… La cosa va de coches últimamente…
Total que después del segundo lambrusco nos vamos a cenar algo para ir después a jugar un quinito. Primero un mentiroso, luego al seños del tres, que si a las cartas, que si pídeme un cachi que bebo siempre y mira… Buen quinito, pero la menda no se enteraba de ná. Creo que no cumplí nincuna norma, pero me lo pasé muy bien.
Del quinito al Keops a bailotear un rato y a pegar unos cánticos, empazamos con Malú y demás y luego ya lo que nos echen. Y mientras tanto copa va y copa viene, alguien pregunta que si ponemos más para el bote, eso eso, y que no falte. Más o menos sería como la una y media de la mañana. Esto de no llevar reloj es lo que tiene..
Sobre las tres a la Ruina otra vez. Y empezó el festival de la fotografía. Casi doscientas fotos es unas dos horas, de las cuales, se libran unas cincuenta si quitamos las borrosas, las que no están centradas, etc etc… Nos desatamos, bailamos, cantamos, y nos echamos unas risas que eso es lo que cuenta.
Subimos al Dinas y allí ya si que a bailar y de muy buen rollo, buen ambiente, la gente tranquila, se estaba muy agusto la verdad. No sabría decir sobre que hora se marcharon M y R, pero creo que fueron de las primeras, yo calculo que serían sobre las seis y pico. Y por allí seguimos hasta que quitaron la música, creo que por una pelea, y no había ganas de marchar para casa, así que nos fuimos a casa del gallego. Allí ya tenía el concepto del tiempo un poco distorsionado. Yo pensaba que cuando me he marchado a casa eran las siete y media de la mañana, pero hoy me han dicho que no, que eran sobre las nueve y media. Ha sido sin querer, lo juro. Que no pensaba yo quedarme tanto, pero… la cosa se lía…
Total, que una muy buena noche de sábado en la mejor compañía y sobre todo, con muchas risas y mucho cachondeo. Y claro, hoy no puedo con el alma… Tendremos que repetirla…
Procesiones
Hoy se acaba la Semana Santa. Igual que siempre. Domingo por la tarde noche y aún no he visto ninguna procesión. Salvo la que hice el viernes por la noche, ya casi sábado por la mañana, de la discoteca a mi casa. Aunque si lo miramos por el lado bueno, la Macarena si la ví. En realidad la canté, la bailé y la escuché, pero verla, lo que se dice verla, no la ví. Saetas… saetas cantamos entre todos, al menos saetas nocturnas y hay que reconocer que la que mejor se nos da es la del chikilicuatre, que poco a poco ya me va saliendo hasta el robocop.
La penitencia de estos días la han hecho mis pies, maltrechos y doloridos, que ya no estaban acostumbrados a estar tanto tiempo de pié, aguantando a todos los cofrades eventuales que venían a comer y a cenar… Yo creo que se pusieron todos de acuerdo y organizaron la procesión del encuentro en mi pueblín, porque tanta gente no es ni medio normal. Eso sí, todos una panda de pecadores, que no veais, el día de Viernes Santo, no comió pescado ni uno. Venga jamón y venga lomo y venga carnaza fuera la hora que fuera.
Capirotes, los justos, más bien tontos de capirote diría yo. Que después de toda la noche de cachondeo y con una nevaduca guapa, todavía quierren arrancar el coche y subir a sus respectivos pueblos a dormir la mona. Alcohol, coche, sueño y nieve, mala mezcla.
Y claro, acabamos Semana Santa con temporal de nieve. Tanto decirlo el Telediario para 15 cm de nada. Eso sí, desfile de coches, cada uno a su casa, que la nieve asusta… tanto o más que ver como resucitó uno que todos sabemos hace más años que la pana.
Vacaciones en el mar
Hace diez días que he vuelto de vacaciones. En el curro me dejaban irme una semana, así que sin pensármelo demasiado me decidí a marchar una semana por ahí con el árbol. Y es que claro, como nos vemos muy poco yo tenía unas ganas locas de pasar tiempo con él. Así que nos pusimos a preparar el tema…
Punto uno. Decidir donde nos íbamos de vacaciones. Fácil, o Portugal o Gijón (por Gijón entendemos movernos por Asturias). Como soy una enamorada de la Costa Verde y no me apetecía mucho tener que esforzarme para que me entendieran y al árbol le daba un poco igual, decidimos irnos a ver a los asturianos.
Punto dos. ¿Qué hacemos estas vacaciones?. A todo aquel que piense que decidir es fácil, le hubiera cambiado el sitio. Mientras tratábamos de planear las vacaciones, la cosa fué a bronca por día. Yo tengo el concepto de vacaciones para descansar. El árbol no. Vamos a ver doscientos sitios, madrugamos para ir a no se qué sitio, vamos parando en todos los pueblos para ver todo lo que haya… La cosa en principio tenía fácil solución, la mitad de los días dencansamos y la otra mitad vamos a hacer turismo. Vale. Nos pusimos de acuerdo. O al menos eso creía yo…
Punto tres. Mi primer día de vacaciones empezó comiendo con la familia política. Mi gran estreno… Pufff, esto prefiero ni comentarlo… Porque no es que fuera mal, ni mucho menos, pero la primera vez es la primera vez…
Y nos fuimos de vacaciones. Vimos en cinco días León, Gijón, Avilés, el Cabo de Peñas, Cudillero, Luarca, Lastres, Ribadesella, el Mirador del Fito, Tazones, Cangas de Onís, El Santuario de Covadonga, Fuente Dé y Potes. Justo lo que yo quería, descansar. Os podeis imaginar que tal que el jueves yo estaba cansada y ya empezaba a notarme ligeramente malhumorada. El viernes no me aguantaba ni yo. ¿Cansada? No, reventada y viendo que a los dos días ya tenía que ir a trabajar y no había descansado nada, que era lo que quería.
Si todos los pueblos son muy bonitos, todos y cada uno de ellos tienen su encanto, pero son todos muy parecidos. No hay porqué pararse en todos los pueblos, y recorrerse todos los rincones ni subir a todos los miradores más altos de todos ellos, para ver el mar, el puerto y el paisaje desde arriba, desde abajo, desde la derecha y desde la izquierda.
En fin, aunque no lo parezca, disfruté de mis vacaciones y en la mejor de las compañías. Que el pobre tuvo una paciencia estoica conmigo que los dos últimos días ya no quería ver nada y protestaba por todo. Con lo asquerosísima e inaguantable que me puse y él siempre hablándome con la máxima dulzura. Es otro, y me manda a “freir espárragos” por decirlo de una manera fina. Reálmente es lo que me hubiera merecido…
Para todo lo demás…
Un portacedés para meterlo en la guantera y llevar allí toda mi música, seis euros. Unos zapatos cómodos para conducir los primeros kilometros con mi coche, unos cuarenta euros (bueno, éstos ya los tenía). Un bolígrafo para firmar la póliza del seguro, treinta céntimos (me quedé con el boli del que me hizo el seguro, pero fué sin darme cuenta…). Una botella de agua pequeña para vaciarla encima de la luna y ver si es verdad que los parabrisas se encienden solos, un euro.
Montarme en mi coche y descubrir que no soy nadie sin embrague y que tengo que aprender a conducir con este coche que lo hace todo solo y no tiene nada más que botones… no tiene precio.
Ya os iré contando.
