Diversión Vs. Vandalismo
Hace un par de meses, buscando vídeos en Youtube, metí el nombre de mi pueblo y encontré el vídeo que os pongo más abajo. Cualquiera que conozca mi pueblo sabe donde está “rodada” la maravillosa película digna del Oscar a la mayor gilipollez. Es algo que yo me he preguntado muchas veces, ¿así se divierte la gente? ¿qué es lo que aporta a la diversión nocturna mover un coche a plomo y dejarlo en mitad de la calle? Con cosas así, luego dicen que los jóvenes somos tal y que comos cual, pero va a ser que no. Son cuatro bobos que no saben disfrutar de su tiempo de ocio sin perjudicar a alguien o destrozar algo. Los comentarios de las elementas chicas que graban tampoco tienen desperdicio. Juzgad vosotros mismos…
Jaulario
Hoy he roto mi sumisión de los fines de semana al aulario. Sillas rotas, aire acondicionado escaso por no decir inexistente, gente entrando y saliendo continuamente, descansos de café de cuarenta céntimos, apuntes por todos lados, puertas que chirrían, llamadas para ver en qué aula estás y si hay algún sitio libre… Y lo más característico para cualquiera que vaya a estudiar por allí, la Bruja Lola con su pleno derecho a molestar al personal cada vez que considere oportuno (que suele ser bastante a menudo).
Esos días, largos días de estudio en los que lo más interesante que sucede es el café en algún bar cercano, y que serían difícilmente soportables si no fuera por la compañía. Así se logran las risotadas en los descansos, charlando sobre lo cósmica que es la gente, recordando viejos tiempos en los que estudiar era más fácil y haciendo comentarios sobre las parodias de martes y trece que tanto nos hicieron reir en su día. Cualquier cosa sirve para echarnos unas risas entre el apasionante mundo de la Economía y sus variantes…
A ellos, mis compañeros y amigos de estudio, a los que te miran con cara de pena cuando quieren descansar, a los que con solo un gesto entienden que necesitas salir y salen contigo sin importar la hora que sea, y mil ejemplos más que podría poner… Para ellos es este pequeño homenaje. Además, dentro de no demasiado, o al menos eso espero, os echaré de menos muchísimo. La cafeína de las cuatro de la tarde, el cigarro de las cinco y pico, pero sobre todo, las carcajadas dignas de cualquier espectáculo de humor donde somos nosotros los que hacemos la función.