13 de junio, ni que fuera martes…
Diez menos veinte de la mañana. Llego al aula B1 de la facultad con los nervios previos a un examen mas el añadido de que es uno de los de fin de carrera. Importantísimo coger un buen sitio cerca de la mesa del profesor por si se necesita más papel o por si hay que preguntar una duda. Risas y nervios con los colegas de clase intentando adivinar qué es lo que van a poner y lo que no.
Llegan los dos huesos duros de roer y empiezan a hacer los comentarios típicos de cualquier examen, que si no copieis, que si fuera calculadoras, etc etc… Y empieza el examen. Leo el primer ejercicio. Una función chunguilla pero el planteamiento lo sepo resolver. Leo el segundo. Rarito el primer apartado, pero el segundo sé como se hace, será cuestión de pensarlo. Leo el tercer ejercicio, una externalidad. Este le dejo para el final que es el dificil y el más largo.
Empiezo con el primero, copio la función. Joder con la funcioncita, es chunga. Le hago de una forma y no me sale. Tengo tiempo aún, lo hago de otra manera. Tampoco me sale. Esto es rarísimo e imposible. Me tengo que estar confundiendo en algo. Repaso todo el procedimiento, pero no encuentro el error. Intento seguir, pero como dice una buena amiga “entro en bloqueo“. Paso al siguiente problema. Ni por donde pillarle. Estoy un rato dándole vueltas y decido volver al otro pa ver si se ha pasado el lapsus matemático. Pues va a ser que no… Y del tercer problema ya ni hablamos.
A esas alturas me quedaba una hora y diez minutos para resolver todo el examen. Se me ocurrió mirar a la gente. Ojos como platos, manos echadas a la cabeza, uno dándole vueltas a las chuletas… Pero vamos, ese examen no se saca ni con apuntes delante. Y es que claro señores, si me examino de Microeconomía Avanzada no me examino de matemáticas. Y eso parece que los que ponen el examen no lo saben.
En fin, que siempre queda septiembre, y que ánimo y que bla bla bla… Pero el asunto no es ese. A estas alturas ya no. No es por no estudiar en verano, que si hay que hacerlo, pues se hace y listo. El tema es que estudiar pa ná es tontería, y además una pérdida de tiempo.